viernes, noviembre 02, 2007

PREOCUPACION POR EL FUTURO DE LA UNION DE NACIONES SUDAMERICANAS

El ex presidente Rodrigo Borja, que será secretario ejecutivo de la Unidad de Naciones Sudamericanas (Unasur), dijo ayer que estaba “ preocupado” por el rumbo que podría tomar esa nueva entidad.

Así expresó en el marco del panel El estado de la integración en América Latina: Un proceso convergente o fragmentado?, organizado por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), y que se realizó a inicios de esta semana en Quito.

“Siempre he pensado que Unasur debería constituirse en una suerte de centro de análisis, reflexión y debate de los grandes temas de nuestro tiempo, formulados desde una perspectiva fundamentalmente latinoamericana”, afirmó el ex Mandatario.

orja se lamentó de que hace un mes se haya visto forzado a escribir una carta a los 12 presidentes sudamericanos expresando su preocupación “sobre el rumbo que está tomando la formación de Unasur”, a cargo de una comisión de funcionarios de alto nivel encargada de formular los estatutos del nuevo organismo regional.

Según Borja, el primer “problema” que ve es que se quiere formar un nuevo foro “para hacer la inflación institucional, rodeada de la retórica espumosa que, lamentablemente, ha rodeado a los procesos de integración en nuestra América, en lugar de una institución orgánica”.

Otra preocupación del futuro Secretario Ejecutivo de Unión de Naciones Sudamericanas es la posibilidad de que se quiera crear una nueva institución al lado de las que existen. “Lo lógico es crear una nueva institución que englobe a las actuales que están en operación en el marco subregional, porque de lo contrario no vamos a hacer el avance de escala de lo subregional a lo regional”, afirmó.

Rodrigo Borja dijo que no estaría de “ninguna manera” de acuerdo en “que la creación de la nueva entidad se hiciera en términos de creación de nuevas burocracias y presupuestos, porque aquello no llevaría a resultados concretos y cuantificables en materia de la integración”.

Para el ex Presidente, la integración es, tal vez, la “única forma de defensa de los países pobres, capaz de forjar cimientos y encontrar en la unión la fuerza necesaria para que pudieran defender sus legítimos intereses a escala internacional”.

Según el ex Jefe de Estado, a través de la integración se trata de potenciar la inserción de los países sudamericanos en el mundo internacional y “hacer frente comunitariamente al entorno externo hostil que cada vez se presenta de manera más definida”.