sábado, diciembre 08, 2007

ANALISIS

El destino de los "ex"

Por:
Hugo Larrea Benalcázar


El periodista Ariel Kriwicky, en dos ensayos que reflejan notable investigación sobre los gobernantes de América, entregó al mundo su versión sobre el sitio al que fueron a parar quienes ejercieron la Presidencia en varias naciones del continente. Allí desfilan los pinochet, los fujimori, los somoza, los fox, así, con minúsculas por favor. Con minúsculas.

Esas investigaciones demuestran que falta mucho para que la Democracia (con mayúsculas, por favor) siente sus reales en el mundo que nos ha tocado vivir. Es urgente recordar, ahora, la máxima de Tertuliano: “No es necesario derramar la sangre del tirano, desleal y cobarde, basta con hacérsela subir a la cara”. Algo parecido dijo el poeta: “Se está mejor en compañía de un perro conocido que de un hombre cuyo lenguaje es detestable”.

Al leer esos ensayos de Ariel Kriwicky bajo el título “¿Qué es de la vida de los caudillos del neoliberalismo?” se establece su forma de gobernar: prepotentes, vacíos, egoístas, desleales, falsos. Seguramente ninguno sabía mirar a los ojos de sus interlocutores. En general nunca supieron entender el valor de la amistad. Fueron ávidos de poder y petulancia y consideraron que la democracia no es sino una mercancía de libre mercado. Esta filosofía guía sus pasos, sus consignas y sus resoluciones.

Saludable es la propuesta del periodista de la Asociación de Prensa del Mercosur: nos enseña a tener cuidado, a abrir mucho los ojos y a vigilar a aquellos líderes capaces de tomar el pulso de los anhelos populares para conducirlos a favor de sus personales designios. Saben los tales, por supuesto, interpretar la esperanza de los pueblos a fin de lograr sus propósitos de pronóstico reservado. Para ellos la solidaridad solo existe en sus discursos y proclamas o en sus intervenciones de ‘Radio Bemba y lengua larga’.

Hay que leer esos ensayos. Por sus páginas caminan Papá Doc y Baby Doc, de Haití, Alfredo Stroessner, de Paraguay, Carlos Menen, de Argentina, Fernando Collor de Mello, de Brasil, de quienes relata sus “habilidades” en cuestiones de corrupción, e informa sobre las denuncias penales en su contra y las sanciones que la justicia les impuso.

Interesantes lecciones se desprenden de las investigaciones realizadas y publicadas en la prensa alternativa de América Latina. Entre ellas, la de no dejarse engañar con los cantos de sirena de quienes tratan de implantar la revolución popular sin saber de qué se trata, pues su poca cultura en esta materia obnubila su pensamiento y estraga sus posibles buenas intenciones. Mucho más importante para los presuntos salvadores o refundadores de la patria es su dominio sobre ella. No hay que olvidar esta verdad e ir con el compás en la mano, asentar el pie y andar con mil ojos. Nadie ha implantado un régimen popular de izquierda, centro y derecha al mismo tiempo.

En relación con los ex gobernantes del Ecuador, Ariel Kriwicky menciona a Osvaldo Hurtado “quien fue procesado por malversación de fondos durante el mandato de su sucesor, Febres Cordero”, a Abdala Bucaram por “su política económica neoliberal y por su excentricidad que no estaba acorde con la investidura presidencial”, a Fabián Alarcón, “arrestado por actos de corrupción cometidos durante su gobierno”, a Jamil Mahuad por el salvataje bancario; además “porque provocó una fuerte emigración de ecuatorianos, una hiperinflación, la dolarización de la economía y la instalación de la Base de Manta”, a Gustavo Noboa, de quien dice que “fue acusado de malversación de fondos en la renegociación de la deuda externa y que estuvo asilado en la República Dominicana”, a Lucio Gutiérrez “quien estuvo preso por seis meses, fue dado de baja del Ejército y cuyo gobierno acabó gracias a las protestas populares”. No se refiere a Alfredo Palacio, de quien se asegura que cuenta con gabinete propio en el actual gobierno de Rafael Correa.

Así nos ven afuera. Quién sabe si logremos terminar ya la etapa de los ex y su destino. Solo el pueblo decidirá su futuro.

Fuente: Diario Expreso.