domingo, febrero 24, 2008

EDITORIAL

EL COMANDANTE

Por: Fernando Cornejo León

Buenos Aires

El día de mañana se cumple un ciclo histórico en la historia de América Latina, la Asamblea del Poder Popular de Cuba, máximo órgano de Gobierno de la isla y delegado de la voluntad expresada democráticamente en las urnas, nombrará al sucesor del Comandante Fidel Castro, quien desempeño ese alto cargo, desde que los barbudos de la Sierra Maestra lograron la segunda y verdadera independencia cubana.

Pero Fidel tuvo doble responsabilidad aparte de conducir una revolución socialista en su propio país agravada por el brutal e inhumano bloqueo por parte del imperialismo yanqui, se convirtió en un referente fundamental del pensamiento progresista latinoamericano, se fue configurando de hecho y por derecho, en EL COMANDANTE.

Los logros del gobierno cubano en lo referente a salud y educación solo los puede negar un miope, coberturas de vacunas del 99,8%, menos del 1% de desnutrición infantil, 100% de cobertura de salud materno infantil, un sistema de salud en el cual no existen exclusiones ni límites de edad, son algunos de los parámetros de los cuales están admirados algunos países desarrollados. En materia de educación la tasa de analfabetismo no llega al 1%, la deserción escolar en la primaria no llega al 5% y en el secundario no alcanza el 10%, llegando y culminando a la educación universitaria un altísimo porcentaje de la población.

Cuba con Fidel a la cabeza, soporto la presión de diez gobiernos norteamericanos con nada menos que 640 atentados planeados por la CIA y la mafia cubano-americana, periodistas y líderes de opinión asalariados para desprestigiar el gobierno cubano viajando por todo el mundo, grandes multimedios de comunicación invadiendo el espacio electromagnético para intentar un sistemático lavado de cerebros a la población y una inversión de dinero más alta que los ingresos totales por exportaciones del país, que tenían el fin de derrochar al gobierno.

Como estarán ahora todos quienes han “invertido” en la muerte de Fidel, los que han hecho plataforma política del derrocamiento del gobierno, los que apostaron a su salida para proclamar la invasión gusana a la Isla, cuando se logró demostrar que la fortaleza de la Revolución Cubana está su base social. Fidel, una vez más, tuvo un triunfo moral sobre todos ellos, salió cuando él consideró debía hacerlo, en el marco de un profundo respeto hacia su pueblo, ningún gobernante prepotente pudo contra El Comandante.

Los logros del Gobierno cubano son innegables, lo que pase de aquí en adelante con la Revolución dependerá de la capacidad integración de los viejos líderes con los nuevos cuadros políticos y de la visión de estadista que tenga el reemplazo de Fidel. Mientras tanto lo sectores progresistas, hemos recibido una vez más una lección fundamental del Comandante quien nos ha enseñado que con una planificación correcta, con honradez y visión política, se puede sacar un país adelante a pesar de tener varios demonios en contra suyo.

Cuando me encontraba en la bella ciudad de Ciego de Ávila, como brigadista de la Revolución que fui, bailábamos amenamente con mis hermanos cubanos al son de esta canción de Carlos Puebla: “Para su bien o para su mal, la cosa con Cuba es de igual a igual”, espero que los líderes políticos del resto de América Latina, tengan el mismo amor por su país que Fidel para lograr que algún día, las cosas con cada uno de nuestros países sean de igual a igual.

Mientras tanto seguiremos atentos a los sucesos en Cuba, pues con ella está el corazón de toda Latinoamérica libre.

Por darnos ese ejemplo de dignidad,

Gracias Comandante.

Mr. Bush, Montaner, Openheimer y acólitos….. perdieron otra vez.