sábado, septiembre 27, 2008

EDITORIAL

Y … SI

Por: Fernando Cornejo León

No hay nada más lindo para un actor político que armar un evento y llenar la sala con mucha gente desconocida que llega a escuchar las propuestas, eso es lo que nos pasó en la ciudad de Buenos Aires el día 25 del presente en el cual organizamos un conversatorio sobre la Constitución, el auditorio estaba lleno de personas, la mayoría jóvenes que querían escuchar y opinar sobre el cambio que está viviendo el Ecuador.

Uno de los temas de discusión fue el rol que da al Estado la nueva Carta Magna que se votará el día de mañana, gran parte del auditorio coincidió conmigo cuando pregunté por el paradero de todos aquellos que critican la presencia de un Estado planificador y ordenador pero que ahora ven con buenos ojos la iniciativa de Bush de hacer un gran salvataje bancario en su país, haciendo una mala paráfrasis me atrevo a preguntarles: “dónde está su mercado para salvarlos ahora?”.

Después del gran fracaso de la administración neoliberal de Bush que es el corolario del mega fiasco de dichas políticas durante los noventas en todo nuestro continente, está más que claro que se debe implantar el concepto del Estado en función de lo que plantea nuestra nueva Carta Magna, como un garante del cumplimiento de los derechos, la soberanía, la unidad, la ética laica y como un planificador de un desarrollo sustentable y equitativo que nos lleve al buen vivir.

Lo antes mencionado sería para mi suficiente para justificar mi voto positivo el día de mañana, pero quiero topar otros dos puntos importantes, el primero es la propuesta de una democracia participativa a raíz de la madurez política que alcanza el Ecuador mediante la luchas de los diversos actores desde el levantamiento indígena del 90, el derrocamiento de Bucaram y la salida de Mahuad y Gutiérrez, en todos esos espacios y los procesos previos a ellos se proponía algo más que la salida de líderes que traicionaron al electorado, lo que se intentaba era lograr generar una democracia participativa en la cual los diversos grupos organizados trasciendan el concepto de representatividad y busquen lograr una actuación política integral que incluya la elaboración de planes de desarrollo, presupuestos participativos, rendición de cuentas y como última instancia la revocatoria de mandatos a quienes no cumplan con lo prometido. Esta Constitución no solo crea las condiciones jurídicas propicias para fomentar la organización ciudadana, sino que dota al pueblo de los recursos necesarios para evitar el caos interno dado por situaciones como las vividas desde el 97 hasta la actualidad.

Se pueden topar algunos puntos adicionales con respecto a los avances en derechos, agua, salud, gratuidad de la educación y todo lo que se refiere al buen vivir, pero como último punto quiero topar el tema campaña electoral y ser enfático en decir que una parte de mi voto por el SI, se debe a la amargura y poca madurez política con la que tomó la oposición este proceso electoral, como no ocurría hace mucho tiempo se trato de desinformar con los multimedios como cómplices, se utilizó la fe del pueblo armando toda una parafernalia muy parecida a la que el obispo Schumacher en tiempos de la revolución alfarista, en vez de fomentar el debate se utilizó al miedo y la injuria como arma electoral , se mintió tanto que hasta ahora a horas de iniciarse el proceso habrá quienes crean lo que han dicho con todo desparpajo el Obispo Arregui y sus acólitos quienes serán castigados duramente en las urnas.

Al final del exitoso conversatorio que realizamos en la ciudad de Buenos Aires, un argentino que era parte del público y que se había dado el trabajo de leer la Constitución, fue muy claro al decir que si gana el SI, el después nada habrá cambiando en el Ecuador que tan solo será el comienzo de una larga lucha, añado yo que debemos estar dispuestos a librarla con alegría y entereza, porque queremos un mejor país para los que votamos Si y para los que votan negativamente.